Cada día algo más platónico, mas complejo, más distante...
La sala abarrotada. Como una película.
Y que termine con mil palabras secretas que no necesitan decirse, un abrazo profundo, una sonrisa de complicidad, en medio de este ambiente típico de Velfu con olor a lluvia...
Flamantes veintitantos: ¿Porqué no son suficiente tentación?
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